La calidad de vida de los asmáticos graves podría mejorar con la termoplastia bronquial.
Con este nuevo tratamiento no-farmacológico los asmáticos sufren menos crisis, usan menos medicamentos y padecen menos síntomas
El Dr. Alfons Torrego, investigador de estudios con termoplastia y miembro de SEPAR, destaca que “la termoplastia bronquial es una nueva opción terapéutica en desarrollo para aquellos pacientes en los que el asma no mejora a pesar de la medicación”.
La termoplastia bronquial- procedimiento broncoscopio con el que se reduce la masa de músculo liso de la vía aérea y se atenúa la broncocontricción- en personas con asma moderada o grave, mejora el control de esta patología respiratoria. Con este nuevo tratamiento los asmáticos registran un 50% menos de crisis de asma, gozan del triple de días sin síntomas, y registran una reducción del 45% en la necesidad de uso de inhaladores. El Dr. Vicente Plaza, coordinador Área de Asma de SEPAR, comenta que “esta nueva terapia sin fármacos y con calor, permite reducir sustancialmente la dosis de medicación de los asmáticos”. Asimismo, el Dr. Ancochea asegura que “la termoplastia bronquial se convierte en una opción apropiada para el asma reacio al tratamiento”.
La termoplastia bronquial es una intervención quirúrgica leve que se realiza de forma ambulatoria con un broncoscopio flexible que se introduce por la nariz o la boca y que genera energía térmica con radiofrecuencia para reducir las áreas del músculo liso en las vías aéreas. El procedimiento se completa en tres sesiones, que duran aproximadamente una hora, y entre las que se intercalan periodos de 3 semanas. Tras la intervención que requiere anestesia local, el paciente regresa a su domicilio el mismo día. Por su parte, el Dr.Torrego, comenta que “la parte de músculo liso que elimina la termoplastia no tiene consecuencias negativas y los pacientes asmáticos toleran el procedimiento”. Asimismo, el Dr. Torrego subraya que “la termoplastia bronquial es un innovador tratamiento terapéutico que ayuda a mejorar la calidad de vida de los asmáticos”.
Según un artículo publicado en el The New England Journal of Medicine, en marzo de 2007, sobre el control del asma durante el año posterior a una termoplastia bronquial, este procedimiento en personas que sufren un asma moderada o grave se traduce en una mejoría en el control de asma. Los resultados del estudio muestran que la termoplastia bronquial- el primer tratamiento contra el asma no farmacológico- reduce un 50% el numero de ataques, reduce un 45% el uso de medicación, incrementan los días sin síntomas, mejora el control del asma, y la calidad de vida de estos enfermos.
En el estudio se asignó de forma aleatoria a 112 pacientes, de entre 18-65 años, con un asma moderada o grave, que habían sido tratados con corticoides inhalados y agonistas 2-adrenérgicos de acción prolongada (B2AP), y en los que el control del asma había empeorado al suspender los B2AP, a someterse a una termoplastia bronquial, o bien a un grupo de control, que no recibía el procedimiento bronscocópico. El criterio principal de valoración fue la frecuencia de reagudizaciones leves, que se calculó durante tres periodos programados de dos semanas de abstinencia de los B2AP al cabo de 3, 6, y 12 meses. Se evaluaron también el flujo aéreo, la sensibilidad de la vía aérea, los síntomas del asma, el número de días sin síntomas, el uso de medicamentos en situaciones de crisis y las puntuaciones en el cuestionario sobre la calidad de vida con el asma (AQLQ) y el cuestionario sobre el control del asma (ACQ). El principal objetivo del estudio era examinar la eficacia y la seguridad de la termoplastia bronquial como tratamiento contra el asma.
Los resultados de la investigación muestran que la tasa media de reagudizaciones leves, en comparación con la situación basal se redujo en el grupo sometido a la termoplastia bronquial pero permaneció igual en el grupo control. A los 12 meses se observaron mejorías significativas mayores en el grupo sometido a la termoplastia bronquial que el en grupo control, en cuanto al flujo espiratorio máximo, en las puntuaciones del AQLQ y el ACQ, en el porcentaje de días sin síntomas, las puntuaciones de los síntomas, y además, los pacientes de este grupo, necesitaron un menor número de las inhalaciones de los medicamentos utilizados en situaciones de crisis.
Por otra parte, los resultados del estudio también resaltan que los valores de la sensibilidad de las vías aéreas y el volumen espiratorio máximo, en el primer segundo de la espirometría forzada, realizada en ambos grupos, no difiere significativamente entre el grupo sometido a la termoplastia bronquial y el grupo control. La aparición de acontecimientos adversos fue más frecuente en el grupo sometido a termoplastia bronquial que en el grupo de control inmediatamente después del tratamiento, pero fue similar durante el periodo comprendido entre las 6 semanas y los 12 meses posteriores al tratamiento.
El Dr. Plaza recuerda que “el asma es una de las enfermedades crónicas respiratorias más frecuentes, que causa casi 3 millones de visitas al médico y produce unas 200.000 hospitalizaciones al año en todo el mundo, y en España afecta entre el 3-5% de la población adulta y casi al 8% de la infantil”. Asimismo, el Dr. Plaza, subraya que “el asma afecta a 300 millones de personas en todo el mundo, provoca unas 180.000 muertes cada año, y los principales factores que contribuyen a su morbi-mortalidad son un mal diagnóstico y un tratamiento inadecuado, por todo ello la termoplastia bronquial supone un gran avance para reducir los síntomas del asma y mejorar las calidad de vida de los asmáticos”.
http://www.portalesmedicos.com/
El Dr. Alfons Torrego, investigador de estudios con termoplastia y miembro de SEPAR, destaca que “la termoplastia bronquial es una nueva opción terapéutica en desarrollo para aquellos pacientes en los que el asma no mejora a pesar de la medicación”.
La termoplastia bronquial- procedimiento broncoscopio con el que se reduce la masa de músculo liso de la vía aérea y se atenúa la broncocontricción- en personas con asma moderada o grave, mejora el control de esta patología respiratoria. Con este nuevo tratamiento los asmáticos registran un 50% menos de crisis de asma, gozan del triple de días sin síntomas, y registran una reducción del 45% en la necesidad de uso de inhaladores. El Dr. Vicente Plaza, coordinador Área de Asma de SEPAR, comenta que “esta nueva terapia sin fármacos y con calor, permite reducir sustancialmente la dosis de medicación de los asmáticos”. Asimismo, el Dr. Ancochea asegura que “la termoplastia bronquial se convierte en una opción apropiada para el asma reacio al tratamiento”.
La termoplastia bronquial es una intervención quirúrgica leve que se realiza de forma ambulatoria con un broncoscopio flexible que se introduce por la nariz o la boca y que genera energía térmica con radiofrecuencia para reducir las áreas del músculo liso en las vías aéreas. El procedimiento se completa en tres sesiones, que duran aproximadamente una hora, y entre las que se intercalan periodos de 3 semanas. Tras la intervención que requiere anestesia local, el paciente regresa a su domicilio el mismo día. Por su parte, el Dr.Torrego, comenta que “la parte de músculo liso que elimina la termoplastia no tiene consecuencias negativas y los pacientes asmáticos toleran el procedimiento”. Asimismo, el Dr. Torrego subraya que “la termoplastia bronquial es un innovador tratamiento terapéutico que ayuda a mejorar la calidad de vida de los asmáticos”.
Según un artículo publicado en el The New England Journal of Medicine, en marzo de 2007, sobre el control del asma durante el año posterior a una termoplastia bronquial, este procedimiento en personas que sufren un asma moderada o grave se traduce en una mejoría en el control de asma. Los resultados del estudio muestran que la termoplastia bronquial- el primer tratamiento contra el asma no farmacológico- reduce un 50% el numero de ataques, reduce un 45% el uso de medicación, incrementan los días sin síntomas, mejora el control del asma, y la calidad de vida de estos enfermos.
En el estudio se asignó de forma aleatoria a 112 pacientes, de entre 18-65 años, con un asma moderada o grave, que habían sido tratados con corticoides inhalados y agonistas 2-adrenérgicos de acción prolongada (B2AP), y en los que el control del asma había empeorado al suspender los B2AP, a someterse a una termoplastia bronquial, o bien a un grupo de control, que no recibía el procedimiento bronscocópico. El criterio principal de valoración fue la frecuencia de reagudizaciones leves, que se calculó durante tres periodos programados de dos semanas de abstinencia de los B2AP al cabo de 3, 6, y 12 meses. Se evaluaron también el flujo aéreo, la sensibilidad de la vía aérea, los síntomas del asma, el número de días sin síntomas, el uso de medicamentos en situaciones de crisis y las puntuaciones en el cuestionario sobre la calidad de vida con el asma (AQLQ) y el cuestionario sobre el control del asma (ACQ). El principal objetivo del estudio era examinar la eficacia y la seguridad de la termoplastia bronquial como tratamiento contra el asma.
Los resultados de la investigación muestran que la tasa media de reagudizaciones leves, en comparación con la situación basal se redujo en el grupo sometido a la termoplastia bronquial pero permaneció igual en el grupo control. A los 12 meses se observaron mejorías significativas mayores en el grupo sometido a la termoplastia bronquial que el en grupo control, en cuanto al flujo espiratorio máximo, en las puntuaciones del AQLQ y el ACQ, en el porcentaje de días sin síntomas, las puntuaciones de los síntomas, y además, los pacientes de este grupo, necesitaron un menor número de las inhalaciones de los medicamentos utilizados en situaciones de crisis.
Por otra parte, los resultados del estudio también resaltan que los valores de la sensibilidad de las vías aéreas y el volumen espiratorio máximo, en el primer segundo de la espirometría forzada, realizada en ambos grupos, no difiere significativamente entre el grupo sometido a la termoplastia bronquial y el grupo control. La aparición de acontecimientos adversos fue más frecuente en el grupo sometido a termoplastia bronquial que en el grupo de control inmediatamente después del tratamiento, pero fue similar durante el periodo comprendido entre las 6 semanas y los 12 meses posteriores al tratamiento.
El Dr. Plaza recuerda que “el asma es una de las enfermedades crónicas respiratorias más frecuentes, que causa casi 3 millones de visitas al médico y produce unas 200.000 hospitalizaciones al año en todo el mundo, y en España afecta entre el 3-5% de la población adulta y casi al 8% de la infantil”. Asimismo, el Dr. Plaza, subraya que “el asma afecta a 300 millones de personas en todo el mundo, provoca unas 180.000 muertes cada año, y los principales factores que contribuyen a su morbi-mortalidad son un mal diagnóstico y un tratamiento inadecuado, por todo ello la termoplastia bronquial supone un gran avance para reducir los síntomas del asma y mejorar las calidad de vida de los asmáticos”.
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